EDITORIAL: Un grito de ayuda ahogado
El día 17 de marzo, Íñigo Errejón consiguió acallar el hemiciclo español: “Cada día se suicidan 10 personas en España”. Duras palabras que hicieron abrir los ojos, no solo en los escaños, sino a todos los ciudadanos. “Que alguien te acompañe cuando lo estás pasando mal no puede ser un lujo” continuaba, dejando claro la importancia de la atención sanitaria a las personas que sufren enfermedades mentales, antes y durante la pandemia; haya sido esta la causante o no.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, más de la mitad de los países encuestados en 2020, declararon que el covid había causado “perturbaciones de los servicios de salud mental destinados a las personas vulnerables, incluidos los niños y los adolescentes”, siendo estos los más afectados. El futuro de Europa está cayendo en espiral, y no se está haciendo nada. El Centro de Investigaciones Sociológicas recogía que más del 72% de padres y tutores “asegura que sus hijos o nietos han sufrido “cambios de humor”. “7 de 10 jóvenes se sienten desesperanzados sobre su futuro”, así lo exponía Errejón.
Sin embargo, este problema no es nuevo. En 2014, cuando la palabra covid no se conocía, la OMS declaraba una alerta sobre la salud mental de los adolescentes: “la depresión es la enfermedad más frecuente entre niños de 10 y 19 años”; siendo el suicidio la tercera causa de muerte en este grupo de edad. No todo es culpa del virus, esto es un problema social y administrativo. Ese mismo año, se calculaba que el 80% de los intentos de suicidio adolescente no había tenido ninguna atención psicológica. Esto se debía, y se debe, al gran estigma de estas patologías, la desinformación de las familias y las largas colas de espera.
Aún así, todo esto dará igual. Esa misma tarde, todas las portadas abrían con las terribles declaraciones del diputado, no importa de qué color, desvalorizando el discurso de Errejón. Ahogando una vez más el grito de ayuda de tantas personas que sufren en silencio, a causa de la pandemia y desde antes de ella.
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